YANEISY CORREA VENTO
PROFESIONAL DE LA SALUD Y FUNDADORA DE JYJ MED & SPA
Con más de dos décadas de experiencia en el área de la salud, Yaneisy Correa Vento ha dedicado su carrera al bienestar integral y la estética avanzada. Como fundadora de JYJ Med & Spa, ha creado un espacio donde la salud, la belleza y el cuidado emocional se unen a través de una visión profundamente humana.
S: ¿Tu camino profesional comenzó en Cuba y continuó desarrollándose en USA. ¿Cómo fue para ti reinventarte en otro país y qué aprendizajes marcaron más ese proceso?
YCV: Reinventarme en otro país fue uno de los retos más grandes de mi vida, pero también una de las experiencias que más me formó como mujer y como profesional. Llegar a Estados Unidos significó empezar nuevamente, adaptarme a un sistema diferente, aprender nuevas reglas, enfrentar barreras de idioma, cultura y oportunidades, pero nunca perder de vista mi propósito.
Mi formación en Cuba me dio una base muy fuerte: disciplina, vocación de servicio y amor por la medicina. En USA aprendí que los sueños requieren paciencia, sacrificio y mucha constancia. Tuve que estudiar, prepararme, trabajar duro y demostrarme a mí misma que sí era posible crecer, aún comenzando desde cero.
Uno de los aprendizajes más importantes fue entender que reinventarse no significa olvidar de dónde vienes, sino usar tu historia como fuerza para construir algo mejor. Cada dificultad me enseñó resiliencia, humildad y determinación. Hoy miro hacia atrás y siento orgullo, porque cada paso me ayudó a convertirme en la profesional que soy y a crear un espacio donde puedo unir salud, belleza y bienestar para ayudar a otras personas.
S: Con más de 20 años de experiencia en el área de la salud, has construido una carrera enfocada en el bienestar integral. ¿Qué te llevó a unir la medicina estética con el bienestar emocional y cómo influye hoy esa visión en la experiencia que ofrece JYJ Med & Spa?
YCV: Después de tantos años en el área de la salud, entendí que el bienestar de una persona no depende solamente de cómo se ve físicamente, sino también de cómo se siente por dentro. La medicina estética me apasiona porque permite ayudar a las personas a verse más frescas, seguras y rejuvenecidas, pero con el tiempo comprendí que la verdadera transformación ocurre cuando logramos unir la salud, la belleza y el bienestar emocional.
Esa visión nació de escuchar a mis pacientes, de ver cómo muchas veces detrás de una preocupación estética también hay cansancio, estrés, inseguridad, cambios hormonales, ansiedad o simplemente el deseo de volver a sentirse bien consigo mismos. Por eso quise crear un espacio donde cada paciente fuera atendido de manera integral, no como un procedimiento aislado, sino como una persona completa. En JYJ Med & Spa trabajamos con esa filosofía: cuidar la salud, realzar la belleza natural y acompañar el bienestar emocional. Nuestro objetivo es que cada paciente se sienta escuchado, comprendido y seguro, y que al mirarse al espejo no solo vea un cambio físico, sino que también recupere confianza, autoestima y esa luz interior que todos merecemos sentir.
S: JYJ Med & Spa nació con una visión muy clara de cuidado personalizado y transformación desde adentro hacia afuera. ¿Qué hace diferente la experiencia que ofrecen a sus pacientes?
YCV: Lo que hace diferente la experiencia en JYJ Med & Spa es que no vemos al paciente como un procedimiento, sino como una persona completa, con una historia, una necesidad y una meta personal. Para nosotros, cada paciente es único, y por eso cada tratamiento debe ser personalizado, seguro y diseñado de acuerdo con su rostro, su cuerpo, su salud y también su personalidad. Nuestra visión siempre ha sido transformar desde adentro hacia afuera. No se trata solamente de mejorar una línea, una piel o una zona del cuerpo; se trata de ayudar a la persona a sentirse mejor consigo misma, recuperar confianza y verse de una manera natural, fresca y armoniosa.
En JYJ Med & Spa unimos medicina, estética y bienestar emocional en un mismo lugar. Escuchamos al paciente, evaluamos sus necesidades y creamos un plan individualizado que busca resultados reales, pero sin perder la esencia de cada persona. Esa combinación de cuidado médico, trato humano y enfoque personalizado es lo que hace que la experiencia sea diferente.
S: Como mujer latina y empresaria en la industria de la salud y la estética, ¿cuáles consideras que han sido los mayores retos y también las mayores satisfacciones de tu trayectoria?
YCV: Uno de los mayores retos ha sido abrirme camino en un país diferente, en una industria muy competitiva y en constante evolución. Ha requerido mucho sacrificio, disciplina, preparación y también valentía para creer en mí, incluso en momentos donde el camino no era fácil.
Ser inmigrante me enseñó a trabajar más fuerte, a no rendirme y a valorar cada oportunidad. Como mujer, también he tenido que demostrar con hechos mi capacidad, mi compromiso y mi visión. Construir una empresa en el área de la salud y la estética no solo implica conocimiento profesional, sino también liderazgo, responsabilidad, sensibilidad humana y la capacidad de tomar decisiones difíciles. Pero las satisfacciones han sido inmensas. Ver crecer mi clínica, formar un equipo, ganarme la confianza de mis pacientes y saber que mi trabajo puede impactar positivamente la vida de otras personas es algo que me llena de orgullo. Una de las mayores satisfacciones es ver a una paciente mirarse al espejo y sentirse más segura, más feliz y más conectada consigo misma.
Hoy puedo decir que cada reto ha valido la pena, porque me ha convertido en una mujer más fuerte, más agradecida y más comprometida con mi propósito: ayudar a otros a sentirse bien por dentro y por fuera.
S: Emprender requiere disciplina, visión y resiliencia. ¿Qué consejo le darías a otras mujeres que sueñan con construir su propio negocio en el mundo de la salud, el wellness o la estética?
YCV: Mi consejo para otras mujeres es que crean en su visión, pero que también se preparen para sostenerla con disciplina, educación y mucha constancia. Emprender no es un camino fácil; requiere sacrificios, paciencia y la capacidad de levantarse muchas veces, incluso cuando las cosas no salen como uno esperaba.
En el mundo de la salud, el wellness y la estética, no basta con tener pasión. Es muy importante prepararse, estudiar mantenerse actualizada y trabajar, siempre con responsabilidad, ética y amor por las personas. Cuando uno trabaja con seres humanos, cada decisión debe hacerse con respeto, seguridad y compromiso.
También les diría que no esperen a tener todo perfecto para comenzar. Muchas veces el crecimiento llega en el proceso. Empiecen con lo que tienen, pero háganlo con propósito, con humildad y con una visión clara. Rodéense de personas que sumen, aprendan de cada error y nunca pierdan la esencia que las hizo comenzar.
Si el sueño nace del corazón y se trabaja con disciplina, fe y resiliencia, sí se puede construir algo grande. Yo soy prueba de que los comienzos difíciles también pueden convertirse en una historia de crecimiento, servicio y transformación.
S: Para cerrar, ¿qué significa para ti ser una mujer de influencia hoy en día?
YCV: Para mí, ser una mujer de influencia hoy en día no significa solamente tener visibilidad o reconocimiento. Significa tener la capacidad de inspirar, servir y dejar una huella positiva en la vida de otras personas. Ser influencia es usar tu historia, tus experiencias y tus logros para motivar a otras mujeres a creer en ellas mi mas, a no rendirse y a luchar por sus sueños. Es demostrar que se puede crecer con humildad, con disciplina, con amor por lo que haces y sin olvidar de dónde vienes. También significa asumir una responsabilidad. Cada palabra, cada acción y cada decisión pueden impactar a algu en. Por eso trato de influir desde el ejemplo, desde el trabajo honesto, desde la empatía y desde el deseo genuino de ayudar a otros a sentirse mejor, más seguros y más capaces.
Para mí, una mujer de influencia es aquella que no solo brilla por lo que ha logrado, sino por la luz que ayuda a despertar en los demás.


